Red Seguridad 100

expertos 156 red seguridad primer trimestre 2023 La tecnología se ha convertido en el factor dominante y determinante de nuestro mundo. La velocidad a la que evolucionan los cambios tecnológicos son de un nivel tan rápido y profundo que sus repercusiones afectan de inme- diato a toda nuestra vida de una forma irreversible. Esta implicación de la tecnología en nuestras vidas también afecta a la segu- ridad y a la forma que se ha entendido. Si la sociedad y las empresas quieren preservar su seguridad, tienen que aprender al mismo ritmo al que cambia la tecnología; incluso deben saber anti- ciparse a los que crean inseguridad. Por tanto, el sentido de la cibersegu- ridad es construir con la ayuda de la tecnología una seguridad más “autén- tica” eficiente y eficaz, sabiendo que la tecnología no tiene un sentido salvífico. La ciberseguridad es el ya, pero to- davía no. Tenemos que pasar de una seguridad de “enfermedad” y “trata- miento” a una más “preventiva”, donde formar y educar sea prioridad y el aná- lisis de inteligencia (ciberinteligencia) su herramienta. En el marco actual, viendo el aumento exponencial de la cibercriminalidad en los últimos años, la ciberseguridad es más que nunca una necesidad para cualquier organización y para la socie- dad en general. Las organizaciones des- tinarán cada vez un mayor presupuesto a la ciberseguridad y a la sensibilización de sus empleados. No en vano, el tele- trabajo ha llegado para quedarse. Protegernos ante las vulnerabilidades que todas las empresas tenemos es, sin duda, uno de los retos a afrontar. Y el más vulnerable es el factor humano. De ahí la necesidad de fortalecer la con- cienciación y formación digital en todos los ámbitos, no solo en el empresarial. Todos guardamos en nuestro móvil u ordenador información valiosa, como los accesos a cuentas bancarias, y en la ciberseguridad del futuro debemos ser conscientes que la tecnología es tan avanzada que un simple usuario no sabrá distinguir lo que es real de lo que no. Por eso, la educación tecnológica es clave para preparar a la sociedad del futuro que debe lidiar con esta realidad. La ciberseguridad tiene un futuro intere- santísimo a todos los niveles: tecnológi- co, de gobierno y de personas. El prime- ro es obvio por el nivel de riesgo actual, por la sofisticación de los ataques y por la apuesta que se está haciendo de transformación digital en todos los sectores. Además, el mundo OT requiere toda nuestra atención porque la hiper- conexión y el legacy en el mundo indus- trial deben ser atendidos plenamente. El segundo, porque es un aspecto clave de la ciberseguridad. La creciente normativa deja aún sin desarrollar sufi- cientemente los controles y roles nece- sarios para gobernar la seguridad. Por último, las personas que operan la ciberseguridad son clave en dos sen- tidos: de capacitación y sensibilización según los perfiles y de cultura organizati- va. Este último aspecto requiere un plan que favorezca la cultura transparente y justa y que promueva la coherencia en- tre lo que se dice y lo que se hace. La ciberseguridad ha dejado de ser un stopper para ser un catalizador de la actividad industrial que favorezca su desarrollo. Fernando Velasco Director de la Cátedra de Servicios de Inteligencia y Sistemas Democráticos y codirector del Máster en Analista de Inte- ligencia de la Universidad Rey Juan Carlos Félix Rodríguez Cabrera Director de Seguridad de Triodos Bank NV SE Esther Mateo Rodríguez Directora general de Seguridad, Procesos y Sistemas Corporativos de Adif

RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz