La Facultad de Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Madrid acogió el pasado 24 de octubre la II edición del Congreso Nacional de Ciberseguridad en Fraude Digital, organizado por CyberMadrid, con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid y el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe).
La jornada reunió a representantes del sector financiero, asegurador, tecnológico y académico para analizar las principales tendencias del fraude digital, su creciente sofisticación a través de la inteligencia artificial (IA) y las respuestas normativas, técnicas y organizativas necesarias para hacerle frente. Según los datos compartidos durante el congreso, el fraude digital ha aumentado un 27 por ciento en el último año.
Un enfoque multidisciplinar ante un fenómeno en expansión
Durante la apertura institucional, Agustín Muñoz-Grandes, presidente de CyberMadrid; Alejandro Las Heras Vázquez, consejero delegado de la Agencia de Ciberseguridad de la Comunidad de Madrid; Teresa Andrés González, vocal de la Asociación Española de Empresas Contra el Fraude (AEECF); y Manuel Sierra Castañer, director de la ETSIT-UPM, coincidieron en que la lucha contra el fraude digital requiere una coordinación efectiva entre administraciones, empresas y ciudadanía.
El magistrado de la Audiencia Nacional Eloy Velasco analizó la evolución legal del fraude digital, señalando que el 15 por ciento de la delincuencia en España ya tiene naturaleza tecnológica y que nueve de cada diez delitos digitales son fraudes. Además, anticipó cambios normativos que distinguirán los conceptos de «estafa» y «fraude» en el Código Penal y alertó sobre nuevos desafíos como la incautación de criptoactivos o el uso de IA en la ingeniería social.
Por su parte, David Moreno, inspector jefe de la Brigada Central de Fraudes Informáticos, explicó las recientes medidas regulatorias, como la obligación de las entidades bancarias de verificar la coincidencia entre nombre del beneficiario e IBAN o la prohibición de llamadas comerciales desde móviles, medidas orientadas a reducir los fraudes de tipo man in the middle y las comunicaciones suplantadas.
IA, modelos de gobernanza y cultura organizativa
El impacto de la IA generativa como herramienta de ataque y defensa centró buena parte de los debates. Mario Bricio y Saturnino Fernández Verdejo, desde Minsait Cyber, presentaron casos de uso de sistemas de detección por voz y VoiceBots capaces de identificar deepfakes o transacciones anómalas.
Por su parte, Javier Migoya y Juan Galdón López-Quesada, en representación de KPMG, insistieron en la necesidad de integrar las funciones de fraude y ciberseguridad bajo modelos de gobernanza basados en inteligencia y análisis de comportamiento, mientras que Francisco Valencia Arribas, CEO de Secure&IT, subrayó la profesionalización del cibercrimen y su dimensión geopolítica.
En otro orden, Mar Sánchez Caro, Country Manager de Cyber Guru España & Latam, recordó que el 94 por ciento de las brechas de seguridad se deben a errores humanos, y que la formación reduce los incidentes en un 67 por ciento, reforzando la detección temprana en un 45 por ciento. En esa misma línea, Ruth García Ruiz, técnico en ciberseguridad para Incibe, repasó los tipos de fraude más comunes y el papel del instituto en la prevención y respuesta temprana.
Desde el ámbito asegurador, Daniel Largacha Lamela, SOC Director en Mapfre, advirtió que el sector se ha convertido en nuevo objetivo del fraude digital, mientras que Miguel Ángel Soler, director ejecutivo de NTT Data; y Jordi Sánchez Zamorano, gerente de Seguridad Operativa y Prevención del Fraude de CaixaBank, coincidieron en que la formación continua y la comunicación interna son factores clave en la resiliencia de las entidades financieras.
La confianza digital como objetivo común
El congreso también contó con la participación de Pablo de la Riva Ferrezuelo, CEO y fundador de Acoru; Juan Ignacio Ruiz Zorrilla, presidente de la Asociación ICPF; Concepción Cordón Fuentes, Project Manager de Hispasec; y representantes de entidades como Banco Santander, CBNK Banco y la AEECF. Todos coincidieron en que el fraude digital ya no es un asunto exclusivamente técnico, sino un reto transversal que afecta a la gobernanza, el cumplimiento normativo, la inteligencia de amenazas y la cultura organizativa.
La clausura, a cargo de Bernardo Cortijo, director de Máster Universitario en Ciberdelincuencia de la Universidad de Nebrija, puso el acento en la confianza digital como eje de toda estrategia antifraude y en la colaboración público-privada como herramienta esencial para fortalecer la respuesta ante un fenómeno en crecimiento.
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