Fórums Tendencias Tecnológicas Aslan 2026: la IA en el centro de la ciberseguridad y la innovación digital

Inteligencia artificial
Redacción

Los Fórums Cybersecurity & AI y Digital Innovation & AI, celebrados en Madrid en el marco del Congreso&EXPO Aslan 2026, reunieron a más de 60 expertos que analizaron cómo la inteligencia artificial (IA) está transformando la ciberseguridad y acelerando la innovación digital en las organizaciones. Las conclusiones de estos encuentros se recogen en los informes Cybersecurity & AI y Digital Innovation & AI, donde se detallan las principales líneas de evolución tecnológica identificadas durante los fórums.

Durante tres jornadas, los días 17, 18 y 19 de marzo, expertos de compañías tecnológicas abordaron en 15 paneles temáticos las principales tendencias que marcarán el futuro del sector. La IA fue el eje transversal de ambos fórums, evidenciando su impacto tanto en la evolución de las estrategias de ciberseguridad como en la transformación de los modelos operativos y de negocio. Tal y como se recoge en los informes, la IA está modificando los roadmaps tecnológicos y su adopción es clave para mejorar la competitividad y la productividad de las organizaciones.

En este sentido, la IA se ha consolidado como un factor determinante, no solo por su capacidad de optimización, sino por su impacto estructural en la toma de decisiones tecnológicas y en la evolución de los modelos empresariales.

Cybersecurity & AI: la IA reestructura el tablero de la seguridad

La IA está transformando profundamente el panorama de la ciberseguridad, actuando tanto como herramienta de defensa como vector de ataque. Durante el fórum, los expertos destacaron el auge de amenazas cada vez más sofisticadas, como el phishing impulsado por IA o el ransomware centrado en la manipulación de datos, lo que obliga a las organizaciones a evolucionar sus estrategias de protección. El informe Cybersecurity & AI señala que el phishing impulsado por IA ha crecido un 1.265 por ciento y que el ransomware ha evolucionado hacia la manipulación de la integridad de los datos.

En este contexto, los modelos tradicionales resultan insuficientes ante el crecimiento exponencial del volumen de información y de la superficie de ataque. Como respuesta, emerge el concepto de SOC cognitivo, capaz de interpretar los incidentes de forma más eficiente, reducir la fatiga de alertas y mejorar la capacidad de respuesta, manteniendo siempre la supervisión humana especializada. Este mismo informe destaca que este cambio está motivado, entre otros factores, por el crecimiento del volumen de telemetría, que aumenta en torno a un 30 por ciento anual.

De la prevención a la ciberresiliencia

Los expertos coincidieron en la necesidad de asumir que las brechas de seguridad son inevitables, lo que obliga a priorizar la ciberresiliencia. Tecnologías como el cyber recovery, las copias aisladas o las arquitecturas air gap cobran protagonismo para garantizar la continuidad del negocio. Cybersecurity & AI destaca que el 89 por ciento de los ciberataques se dirige a los repositorios de backup, lo que refuerza la necesidad de estrategias específicas de recuperación.

Asimismo, se subraya que el perímetro de seguridad ha evolucionado hacia la identidad digital, siendo el robo de credenciales responsable del 60 por ciento de las brechas, en un entorno donde crece el número de identidades gestionadas por usuario.

Además, la expansión de la superficie de ataque, impulsada por entornos cloud, IoT y sistemas OT, exige nuevas capacidades de visibilidad, inteligencia de amenazas y defensa activa, especialmente en sectores industriales donde el impacto trasciende el ámbito digital. El mismo informe indica que los ataques a entornos OT han crecido un 600 por ciento, con un potencial impacto económico y operativo muy significativo.

Digital Innovation & AI: hacia la empresa autónoma

En paralelo, el Fórum Digital Innovation & AI puso de relieve la evolución de la IA hacia modelos más avanzados, como la IA agéntica, capaces de operar de forma autónoma y orientada a objetivos de negocio. Este enfoque permitirá automatizar decisiones y procesos a gran escala, reduciendo la intervención humana en tareas operativas. El informe Digital Innovation & AI apunta que, para 2028, el 60 por ciento de las marcas utilizará IA agéntica en sus interacciones con clientes y que el 15 por ciento de las decisiones laborales se ejecutará de forma autónoma.

No obstante, los expertos advirtieron que una parte significativa de estos proyectos podría fracasar si no se establecen marcos adecuados de gobernanza, integraciones eficientes y una base de datos preparada para trabajar con sistemas inteligentes. El mismo informe estima que el 40 por ciento de estos proyectos fracasará antes de 2027 por estas carencias.

Infraestructura y conectividad: pilares del nuevo entorno digital

La adopción de la IA requiere también una evolución de las infraestructuras tecnológicas. Los expertos destacaron el avance hacia modelos híbridos y multicloud, así como el crecimiento del edge computing y la necesidad de centros de datos adaptados a mayores densidades. Digital Innovation & AI recoge que el 88 por ciento de los entornos ya opera en modelos híbridos y que el 51 por ciento de las organizaciones utilizan infraestructuras dedicadas para proyectos de IA.

En este contexto, la conectividad adquiere un papel estratégico. La hiperconectividad y las redes de baja latencia serán esenciales para sostener entornos cada vez más automatizados y dependientes de la IA, donde cualquier interrupción puede impactar directamente en el negocio. Según el mismo informe, se prevé la existencia de 77.000 millones de dispositivos Edge en 2030, lo que incrementa la dependencia de las redes y su papel en la continuidad operativa.

Conclusión

En definitiva, Aslan 2026 puso de manifiesto que la IA se ha convertido en el principal motor de cambio tanto en la ciberseguridad como en la innovación digital. Los informes de tendencias analizan y estructuran estas transformaciones, destacando la necesidad de integrar la IA en la estrategia empresarial, reforzar la ciberresiliencia y adaptar infraestructuras y modelos operativos a un entorno tecnológico cada vez más complejo. Su adopción, acompañada de estrategias sólidas y marcos de gobernanza adecuados, será clave para garantizar la competitividad y la resiliencia de las organizaciones en los próximos años.