Ciberestafas que te hunden las vacaciones: Guía de prevención

Gertrudis Bujalance

Las vacaciones son —o deberían ser— una merecida temporada de descanso, pero los ciberdelincuentes aprovechan el largo periodo turístico para «hacer su agosto». Y nunca mejor dicho. En 2025, las ciberestafas turísticas batieron su propio récord de cifras, con una calidad tecnológica que logra engañar incluso a los viajeros experimentados. Por todos estos motivos, saber cómo funcionan es la mejor manera de protegerse.

Las reservas de alojamiento que nunca existieron

Uno de los engaños más demoledores es creer haber reservado un apartamento o una habitación de hotel que resultan ser inexistentes. Los estafadores crean perfiles profesionales falsos, enteramente creíbles, que insertan en las páginas de internet auténticas. Y también montan sitios web impecables, que pueden convencer hasta al turista más experto, usando fotos robadas de otras propiedades. El precio de estas ciberestafas suele ser tentador, justo lo bastante barato como para parecer una oferta de vacaciones que es una ganga o un chollo.

El cliente estafado paga por adelantado y al llegar al destino, descubre que la dirección que le han dado no existe o que es un edificio abandonado. En 2024, Europol alertó de que este tipo de fraude había crecido un 30% respecto al año anterior, sobre todo en destinos turísticos globales como Barcelona, París o Roma. En este caso la recomendación es comprobar siempre que el alojamiento tenga un número alto de reseñas verificables y, si es posible, contactar directamente con el establecimiento antes de realizar cualquier pago.

Billetes de tren y avión que no te llevan a ninguna parte

La reserva de viajes en medios de transporte es otro campo fértil para la ciberdelincuencia. Los billetes falsos de avión y de tren suelen vender en modelo phishing, mediante correos electrónicos que fingen ser de aerolíneas o compañías ferroviarias legítimas. Ofrecen descuentos exclusivos por un tiempo limitado o avisan de supuestos cambios en tu reserva, pidiendo que vuelvas a dar tus datos de pago. También existen webs falsas diseñadas como plataformas de comparación de vuelos, que venden billetes a precios absurdamente baratos.

El problema no solo es perder el dinero que pensabas gastar en tus vacaciones. Desde el momento en que aportas tus datos bancarios, abres la puerta a robos mayores. Según datos del Banco de España, los fraudes electrónicos relacionados con viajes falsos ascendieron en 2025 a casi el 20% del total de reclamaciones por transacciones no autorizadas. Si recibes una oferta por correo, nunca accedas a través de los enlaces del mensaje. Ve directamente a la web oficial de la compañía y comprueba que la promoción existe realmente.

Visitas turísticas que terminan en decepción

Las estafas que venden excursiones y entradas a atracciones turísticas han evolucionado notablemente. Es frecuente encontrar en las redes sociales anuncios de tours privados, visitas guiadas a museos sin tener que hacer colas y experiencias exclusivas a precios muy inferiores a los del mercado. Al pagar, recibes un comprobante que parece oficial, pero cuando presentas el código QR en la puerta de entrada del museo o el punto de encuentro del tour, descubres que es falso. En otros casos, la excursión sí existe, pero es una versión de baja calidad que nada tiene que ver con lo prometido. Según ONU Turismo, este timo afecta sobre todo a los viajeros que planifican sus propios itinerarios sin intermediarios tradicionales. La clave está en reservar siempre a través de canales y plataformas oficiales que ofrezcan protección al consumidor y políticas claras de reembolso.

Protegerse no es paranoico, es inteligente

Las ciberestafas turísticas sacan partido al estrés del modelo de vida actual y al exceso de confianza en los sitios web con aspecto oficial. Antes de pagar cualquier tipo de compra, debes investigar el estatus digital del vendedor, buscar opiniones independientes en foros de viajeros y desconfiar siempre de los precios demasiado buenos para ser verdad. Usa métodos de pago con buenos sistemas de protección digital y evita hacer transferencias bancarias directas y pagar con criptomonedas a desconocidos. Tus vacaciones merecen empezar con tranquilidad, no con una llamada al banco desde un país extranjero.