La inteligencia artificial (IA) se ha consolidado como un aliado clave en la lucha contra las amenazas digitales, pero no sin generar inquietud. Según un estudio de Trend Micro, el 81 por ciento de las organizaciones ya emplea IA en ciberseguridad, y otro 16 por ciento está en fase activa de exploración. En total, el 97 por ciento de encuestados se muestra dispuesto a adoptar esta tecnología en sus operaciones defensivas.
La automatización de tareas como la detección de activos o la identificación de anomalías se sitúa entre sus principales aplicaciones. Sin embargo, un 94 por ciento de las empresas también percibe que la IA podría tener un impacto negativo en su exposición al riesgo cibernético, al abrir la puerta a nuevas vulnerabilidades y multiplicar los vectores de ataque.
Preocupaciones de la adopción de IA en ciberseguridad
Rachel Jin, directora de plataformas de Trend Micro, insiste en que «la seguridad debe integrarse en los sistemas de IA desde el principio. Hay demasiado en juego como para tratarlo como algo secundario».
Entre las preocupaciones destacadas por las organizaciones encuestadas están la protección de datos sensibles, la incertidumbre sobre cómo los modelos de IA manejan esa información y el cumplimiento normativo en un entorno de TI cada vez más descentralizado. Por ello, la mencionada empresa insta a las compañías a implementar políticas de seguridad sólidas desde las fases iniciales de adopción.
En definitiva, según el informe, la IA en ciberseguridad plantea grandes beneficios, pero también exige un enfoque más proactivo y responsable ante una superficie de ataque en expansión.
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