Alemania y España han publicado siete órdenes de busca y captura de los presuntos miembros de la banda ciberdelincuente NoName, acusada de llevar años atacando infraestructuras críticas y entidades públicas europeas. Como ya hemos reiterado en esta revista, la Rusia de Vladimir Putin considera la expansión de la OTAN una amenaza contra su país y lleva años asediando digitalmente a sus países miembros. En opinión de los expertos, este es el motivo de los ciberataques rusos, tales como la alteración de sitios web o los ataques de denegación de servicio.
Las órdenes de detención culminan una operación internacional en la que han colaborado fuerzas policiales y autoridades judiciales de Estados Unidos, Francia, Suecia, Italia, Países Bajos y Suiza. De ello informaron el miércoles 16 de julio la fiscalía alemana y la agencia policial Europol en sendas declaraciones.
Cae la ciberbanda rusa que atacó a España el día de las elecciones
El grupo ruso NoName se dio a conocer en marzo 2022 y desde entonces ha reivindicado incontables ciberataques contra instituciones y grandes empresas de Estados Unidos, Europa y Ucrania. Tenía una cuenta de Telegram donde los hackers informaban de su actividad criminal con capturas de pantalla detallando cada asalto. La trayectoria de estos ciberataques rusos se enmarca en el escenario de la ciberguerra provocada por la invasión rusa de Ucrania.
En su corta existencia, que no llega a los cuatro años, NoName se ha atribuido una cadena de ciberataques contra España, Alemania, Ucrania, Estados Unidos, Dinamarca, Italia, Noruega, Polonia, Letonia, Lituana, Estonia, Noruega, Finlandia, República Checa e Islandia.
Desde el verano de 2023, este grupo de ciberdelincuentes NoName57(16) ―conocido en la prensa global como NoName― sería el principal responsable de una campaña de ciberataques rusos contra varias instituciones públicas y periódicos españoles. En la mañana del domingo 23 de julio de 2023, día de elecciones generales en España, la página web del Ministerio del Interior estuvo bloqueada durante varios minutos debido a un ciberataque DDoS. NoName lo reivindicó aludiendo al «envío de los últimos tanques Leopard a Ucrania» y a la promesa del presidente Pedro Sánchez de apoyar a Ucrania.
La operación internacional que llevó a su caída
El desmantelamiento de NoName remata una compleja operación de ciberinteligencia internacional, que ha implicado a equipos de respuesta a incidentes (CSIRT), agencias de ciberseguridad y cuerpos policiales especializados. Según fuentes oficiales, se han intervenido servidores, dominios y dispositivos utilizados para orquestar los ataques y para gestionar la infraestructura del programa DDosia, una plataforma que pagaba en criptomonedas a los voluntarios que ejecutaban ciberataques bajo su dirección, mediante el “crowdsourcing” delictivo.
También se han identificado varios de sus miembros activos, algunos de ellos residiendo fuera de Rusia, lo que podría facilitar futuras extradiciones o procesos penales. Aunque no se ha confirmado el número exacto, la operación habría desarticulado la columna vertebral operativa del grupo.
La ciberseguridad europea contra los ciberataques rusos
El caso de NoName pone de manifiesto el aumento de las ciberamenazas ligadas a conflictos geopolíticos y el riesgo de grupos que actúan en la frontera entre el activismo digital y el ciberterrorismo. La colaboración entre países será clave para detectar, bloquear y perseguir este tipo de actividades coordinadas, que aprovechan la desinformación y la presión psicológica como armas complementarias a los ciberataques.
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