El ecosistema de las amenazas digitales experimenta una evolución sin precedentes, marcada por una aceleración de las amenazas cifradas y evasivas que obliga a los proveedores a replantear sus estrategias corporativas. Este repunte del malware inédito empuja a los proveedores de servicios gestionados (MSP) a abandonar la respuesta reactiva en favor de una protección proactiva y unificada. Así se evidencia en el Informe de Seguridad en Internet de WatchGuard Technologies, que, basándose en información anonimizada procedente de sus productos de red, endpoint y filtrado DNS, expone cómo los ciberdelincuentes incrementan de forma continuada el volumen y la sofisticación de sus ataques, dejando al descubierto las limitaciones de las defensas reactivas basadas en firmas.
En 2025, el nuevo malware aumentó en cada trimestre, culminando en un pico del 1.548 por ciento solo entre el tercer y el cuarto trimestre. Al mismo tiempo, el 23 por ciento del malware detectado eludió los sistemas tradicionales, lo que en la práctica lo califica como amenazas de día cero (zero-day) y refuerza la necesidad de una protección basada en el comportamiento e impulsada por inteligencia artificial.
Cuatro tendencias que desafían a los proveedores
El informe revela varias tendencias con implicaciones directas para los proveedores de servicios gestionados:
- El malware evasivo está en auge: con más de 15 veces más código malicioso inédito en el endpoint, los atacantes están dando prioridad a los exploits nuevos y ofuscados diseñados para eludir los métodos de detección estáticos.
- La entrega cifrada ya es la norma: el 96 por ciento del malware bloqueado se entregó a través de TLS, lo que genera importantes brechas de visibilidad en las organizaciones que no realizan inspección HTTPS.
- Las técnicas en el endpoint están evolucionando: los scripts maliciosos han ido disminuyendo gradualmente durante el último año, mientras que los binarios de Windows y las herramientas living-off-the-land (LotL) se han convertido en los principales vectores de infección, aprovechando procesos de confianza para evitar la detección.
- Las amenazas a la infraestructura siguen siendo persistentes: aunque los exploits basados en red disminuyeron en el segundo semestre de 2025, la mayoría de las detecciones siguen apuntando a vulnerabilidades conocidas desde hace tiempo, especialmente en aplicaciones web modernas, lo que refuerza la necesidad de defensas por capas, como los sistemas de prevención de intrusiones (IPS).
Evolución en la entrega y monetización de los ataques
La investigación también muestra que los atacantes están mejorando tanto la forma en que entregan el malware como la manera de obtener beneficios. Durante la segunda mitad de 2025, se observaron campañas de phishing que empleaban secuencias maliciosas de PowerShell para desplegar herramientas de malware-as-a-service, incluidos troyanos de acceso remoto, mientras eludían deliberadamente el análisis automatizado de archivos.
Aunque la actividad global de ransomware descendió un 68,42 por ciento interanual, los pagos públicos por extorsión alcanzaron niveles récord, lo que indica un cambio hacia menos ataques, pero de mayor valor. La actividad de criptominería sigue siendo un método de monetización popular y de baja fricción para los atacantes una vez que han logrado acceso.
El fin de la seguridad reactiva
«El panorama actual ha superado a las soluciones puntuales y a los modelos de seguridad reactivos», explica Corey Nachreiner, Chief Security Officer de WatchGuard Technologies, al respecto. «Para los MSP, el riesgo para el negocio es especialmente alto. Las intrusiones en los clientes incrementan los costes de soporte, dañan la confianza y generan una clara desventaja competitiva. Los MSP que triunfen en 2026 y más allá serán aquellos capaces de demostrar claramente inteligencia de amenazas proactiva y una protección unificada en los entornos que gestionan».
Las conclusiones refuerzan la necesidad de estrategias de defensa modernas que combinen protección, detección y respuesta avanzadas en el equipo final, detección impulsada por la automatización y monitorización continua. Según la compañía, a medida que los ataques se vuelven más persistentes y complejos, los MSP están cada vez mejor posicionados para diferenciarse ofreciendo servicios de detección y respuesta gestionadas 24/7 que reduzcan el riesgo operativo y, al mismo tiempo, generen valor a largo plazo para los clientes.
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