La IA dispara la alerta en ciberseguridad: las empresas aún no están preparadas

Inteligencia artificial_IA
Redacción

El auge de las amenazas impulsadas por inteligencia artificial (IA) está elevando la preocupación en las organizaciones y evidenciando sus carencias en preparación. Aunque la formación en ciberseguridad se ha reforzado como herramienta clave para reducir riesgos, muchas empresas siguen sin capacitar adecuadamente a sus empleados para hacer frente a este escenario, donde los ataques son cada vez más sofisticados. Así lo revela, el Informe sobre Concienciación y Formación en Ciberseguridad 2025 de Fortinet, que pone de relieve cómo las organizaciones están abordando la formación en ciberseguridad y cuáles son las principales brechas que aún persisten.

La IA aumenta la concienciación, pero no la preparación

El uso de la IA por parte de los ciberdelincuentes está elevando la preocupación dentro de las empresas. Casi nueve de cada diez organizaciones aseguran que las amenazas basadas en IA han incrementado la conciencia de los empleados sobre la importancia de formarse en seguridad.

Sin embargo, esa mayor sensibilización no siempre se traduce en capacidad real de respuesta. Solo alrededor del 40 por ciento de los responsables de seguridad considera que sus empleados están realmente preparados para identificar, evitar y reportar ciberataques impulsados por IA.

Ante esta situación, las organizaciones están reforzando la formación en el uso seguro de herramientas de IA generativa (GenAI), controlando el intercambio de datos sensibles y desarrollando políticas específicas para el uso de IA y modelos de lenguaje (LLM). De hecho, la práctica totalidad de las empresas ya cuenta con políticas de seguridad relacionadas con IA o se encuentra en proceso de implementarlas. El reto, según el informe de Fortinet, radica en cómo aplicarlas de forma coherente y efectiva.

El riesgo interno genera preocupación en las empresas

Las amenazas externas siguen siendo el principal detonante para invertir en formación en ciberseguridad. Más del 40 por ciento de las organizaciones afirma que los incidentes previos, las brechas de seguridad o los ataques sufridos por otras empresas del sector son los principales motivos para reforzar la formación.

No obstante, el informe detecta un cambio significativo: el riesgo interno está ganando protagonismo. Actualmente, más de una cuarta parte de las organizaciones identifica las amenazas internas como un factor clave para adoptar programas de formación, una cifra que ha aumentado de forma notable respecto al año anterior.

Este cambio también se refleja en los contenidos formativos. Aunque la seguridad y la privacidad de los datos siguen siendo los temas prioritarios, las amenazas relacionadas con IA y el uso de herramientas basadas en esta tecnología están ganando peso rápidamente.

La combinación de formación como objetivo

Otro de los hallazgos del estudio de Fortinet es que la formación funciona. El 67 por ciento de las organizaciones afirma haber reducido de forma moderada o significativa los incidentes de seguridad, intrusiones o brechas tras implementar programas de concienciación y formación.

Además, cada vez más organizaciones combinan formación presencial y online con simulaciones, evaluaciones y refuerzos continuos, lo que refleja una transición desde programas puntuales hacia estrategias diseñadas para modificar comportamientos y reducir riesgos de forma sostenida.

Para mejorar la eficacia de estos programas, el informe recomienda adoptar módulos de formación más breves y frecuentes, reforzar la responsabilidad en la finalización de los cursos y actualizar los contenidos para reflejar la evolución de las amenazas. En este contexto, la microformación periódica está cobrando relevancia como herramienta para mantener a los equipos al día, especialmente en un entorno marcado por la rápida evolución de la IA.

Evolución hacia una responsabilidad organizativa

Otro de los cambios que resalta el informe es la evolución cultural en torno a la ciberseguridad. La mayoría de los directivos considera que la concienciación sobre seguridad debe ser una responsabilidad compartida por toda la organización, y no únicamente por los departamentos de TI o seguridad.

Además, existe un amplio consenso en torno al uso de políticas corporativas para gestionar comportamientos de riesgo, especialmente cuando estas se combinan con programas de formación que expliquen su finalidad y relevancia.

En conclusión, los resultados del informe apuntan a que la formación en seguridad reduce los incidentes y fortalece la resiliencia organizativa. Sin embargo, para Fortinet, el rápido avance de la IA está transformando el panorama de amenazas, al tiempo que amplía las superficies de riesgo dentro de las empresas.