Alessandro Armenia, REEVO
Alessandro Armenia Responsable global de ciberseguridad ReeVo

NDR para servicios esenciales: la vigilancia inteligente

Protección servicios esenciales, ciberseguridad infraestructuras críticas, industria

En los servicios esenciales –energía, agua, sanidad, transporte, finanzas o administración pública– la ciberseguridad ya no es un asunto meramente técnico. Es continuidad de servicio, confianza ciudadana y, en última instancia, seguridad nacional.

Según el INCIBE, durante 2024 se confirmaron más de 97.000 incidentes gestionados, un 16,6 por ciento más que en 2023, lo que evidencia una presión sostenida sobre organizaciones públicas y privadas. En operadores esenciales, alineados con la directiva NIS2 y vitales para el funcionamiento del país, se atendieron 341 incidentes. Transporte y finanzas acumularon el 24,6 por ciento y 23,8 por ciento, respectivamente, seguidos por tecnología (14,1%), energía (8,8%) y agua (5%).

La expansión de la superficie de ataque (con redes híbridas, nubes múltiples, IoT, SaaS y mayor interconexión IT/OT) ha convertido a la red en el verdadero punto de convergencia del riesgo, donde los ciberdelincuentes encuentran un caldo de cultivo para perpetrar sus ataques a través de movimientos laterales y uso de credenciales legítimas, mimetizándose con el tráfico operativo para lanzar sus ataques.

Este contexto obliga a revisar la ciberseguridad en estas infraestructuras, donde hasta ahora tan solo se limitaba a controlar los puntos finales o análisis de logs de eventos. Es necesario contar con una visibilidad completa de todo lo que sucede entre dispositivos, usuarios, cargas de trabajo cloud y sistemas internos; es decir, actuar directamente sobre la capa de red.

Servicio NDR

Hoy día el perímetro ha desaparecido y con los entornos híbridos, cloud público y, sobre todo, aplicaciones fuera del entorno de la empresa debido al trabajo remoto, los ciberataques ya no solo son externos, sino que principalmente tienen origen interno. Es imprescindible reforzar las capacidades de detección y respuesta más allá del perímetro tradicional, porque cuando los riesgos se materializan las consecuencias son tangibles: interrupciones del servicio, cancelaciones, retrasos, o exfiltración de datos, entre otros.

Aquí entre en juego Network Detection & Response (NDR), un enfoque de seguridad que se centra en la monitorización continua del tráfico de red para detectar y responder a amenazas en tiempo real. NDR aborda el problema en tres frentes:

  • Aporta visibilidad profunda y en tiempo real del tráfico, incluidos movimientos laterales, para descubrir activos ocultos y anomalías.
  • Aplica detección conductual con IA que aprende la «normalidad» de cada dispositivo, usuario y aplicación, revelando desviaciones sin depender de firmas.
  • Orquesta una respuesta automática en segundos aislando equipos, bloqueando dominios o cortando sesiones; mientras el SOC investiga, cumpliendo los requisitos de continuidad y notificación de NIS2.

NDR se ha consolidado como la pieza que faltaba entre la prevención y la respuesta

NDR con IA de ReeVo

NDR Network Detection & Response de ReeVo ofrece un sistema basado en inteligencia artificial (IA) para detectar amenazas y garantizar una seguridad informática integral y avanzada, combinando análisis de tráfico en tiempo real con modelos de autoaprendizaje para detectar amenazas internas y externas, sin necesidad de agentes y con visibilidad de extremo a extremo sobre dispositivos, conexiones e incidentes.

El objetivo es reducir falsos positivos, centrar la atención del equipo de seguridad en lo verdaderamente crítico y, sobre todo, actuar con rapidez cuando se detecta una desviación importante. La propuesta se integra de manera nativa con capacidades de orquestación y automatización (SOAR) y con ciberinteligencia, algo clave para escalar desde la alerta a la contención en cuestión de segundos, manteniendo la continuidad del servicio mientras el SOC de ReeVo desarrolla la investigación y el saneamiento posteriores.

El servicio NDR cubre tanto la red interna como el «perímetro» moderno (correo y aplicaciones en la nube) para detectar usos extraños que delatan fraudes y accesos indebidos. Al aprender los hábitos de personas y sistemas, y vigilar el tráfico en tiempo real, identifica a tiempo señales de fuga de información o movimientos sospechosos que, si no se frenan, acaban en paradas de servicio o cifrados masivos. Al ser un sistema que aprende por sí mismo, no depende de reglas rígidas y descubre amenazas nuevas en entornos SaaS, nube, IoT u OT/SCADA, reduciendo el ruido.

Detección y respuesta

La realidad de los servicios esenciales es que la ciberprotección no debe interrumpirse. En este terreno, NDR se ha consolidado como la pieza que faltaba entre la prevención y la respuesta, pues observa lo que de verdad sucede en la red, aprende el comportamiento normal de cada activo y actúa con precisión ante cualquier desviación.

El enfoque de ReeVo –combinando IA de autoaprendizaje, análisis de tráfico en tiempo real, respuesta automatizada e integración nativa con SOAR y ciberinteligencia– está diseñado exactamente para hacer frente a ese reto: acortar drásticamente los tiempos de detección y contención, reducir falsos positivos y proporcionar el contexto que los equipos de seguridad necesitan para decidir con datos, sin penalizar la continuidad del servicio.

Estamos ante una propuesta que se ajusta a la realidad normativa y operativa de quienes sostienen el día a día del país. El futuro inmediato traerá más regulación y menos margen de error y la respuesta no pasa por más ruido, sino por más inteligencia y automatización en el punto donde todo converge: la red. Ahí es donde NDR –y su adopción en clave de servicio gestionado– marca la diferencia para mantener seguros, disponibles y resilientes los servicios que no pueden fallar.

En definitiva, las empresas necesitan centrar su plan de negocio en el crecimiento de su actividad principal, pero los sistemas cada vez más articulados y heterogéneos traen consigo amenazas cada vez más insidiosas y complejas que deben abordarse estratégicamente. Identificar las vulnerabilidades con antelación puede permitir a las empresas protegerse a sí mismas, pero poder hacerlo implica extender la defensa a todo el perímetro corporativo.

Ciberprotección, ciberseguridad industrial, conectividad