La transformación digital del sector legal, impulsada por la digitalización de expedientes, el trabajo en la nube y la adopción creciente de herramientas de inteligencia artificial (IA), está obligando a los bufetes de abogados a revisar sus estrategias de ciberseguridad. Ante esta situación, Serval Networks ha advertido de que la protección de la información confidencial ya no puede abordarse solo desde un enfoque reactivo, sino como una prioridad estratégica para la firma.
No en vano, el sector jurídico se ha convertido en un objetivo muy atractivo para los ciberdelincuentes por la naturaleza de los datos que gestiona: contratos, expedientes judiciales, documentación mercantil, información financiera, operaciones de M&A y propiedad intelectual, entre otros. Una brecha de seguridad en un despacho no solo puede generar daños económicos o reputacionales, sino comprometer directamente el secreto profesional, la posición de un cliente o la confianza sobre la que se construye la relación abogado-cliente.
De este modo, y en un momento donde la IA generativa se incorpora a tareas como la revisión documental, el análisis de jurisprudencia, la preparación de borradores o la elaboración de resúmenes, la preocupación se crece en el sector. Según Thomson Reuters, el 26 por ciento de los profesionales legales ya utiliza IA generativa, frente al 14 por ciento del año anterior, y la adopción alcanza el 28 por ciento entre los despachos de abogados.
Para Serval Networks, esta evolución es una oportunidad clara de eficiencia, pero también introduce nuevos riesgos si no se acompaña de políticas, controles y soluciones específicas. El uso de herramientas de IA comerciales sin supervisión puede derivar en la exposición de información confidencial de clientes, mientras que el uso de aplicaciones no autorizadas por parte de empleados, o lo que se conoce como Shadow AI, amplía la superficie de riesgo y dificulta la trazabilidad de los datos, advierte la mencionada empresa.
Tecnología y control para un uso seguro de la IA en el sector legal
Entre las tecnologías más relevantes para este entorno destaca el DLP, que permite identificar documentos sensibles, supervisar su circulación y evitar envíos indebidos a canales no autorizados, como correos personales, unidades externas, repositorios no corporativos o nubes públicas. Además, aporta trazabilidad sobre los accesos y movimientos de la información; un aspecto clave para el cumplimiento normativo en los despachos.
En el caso de los bufetes, estas soluciones facilitan la clasificación inteligente de documentos que contienen información sensible, como contratos, operaciones corporativas, datos penales o expedientes judiciales; establecen controles de salida para bloquear o alertar ante movimientos inadecuados de información; y aportan trazabilidad, permitiendo saber quién ha accedido a qué documento, cuándo y qué acción ha realizado sobre él.
Serval Networks subraya, además, que el uso seguro de la IA exige mecanismos capaces de supervisar el tráfico y los documentos antes de que sean compartidos con estas plataformas. Esto implica contar con soluciones que puedan alertar, bloquear o impedir la subida de información cuando exista riesgo de incumplimiento normativo, exposición de datos sensibles o vulneración de políticas internas.
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